Vuelo Gran Canaria – Madrid – Ciudad de México, no hay suficientes ayudas públicas

Gustavo Medina del Rosario

PERO ES QUE NO DEBERÍA HABERLAS… Es increíble cómo aún hoy no se constate el efecto perverso de muchas de ellas.

regalar dinero, no es el camino

Hoy me levanto con un titular en un medio digital, identificando como uno de los problemas graves para la existencia de startups enfocadas al mercado turístico que no existen suficientes ayudas públicas. Es cierto que el sector público debe dinamizar, propiciar el entorno y la situación que permita canalizar y catalizar inversiones, desarrollos e innovación, pero regalar el dinero no es el camino.

Personalmente sólo las entiendo justificadas en sectores muy [tempranos] o en proyectos concretos estratégicos. Nunca en mercados e industrias que comiencen a consolidarse.

Hace algunos años tuve la oportunidad de gestionar y dirigir proyectos subvencionados a empresas innovadoras. Se trataba de desarrollar trabajos de visibilidad en la red y comercio electrónico para empresas y startups que quisieran arrancar aventuras en la red. Para mi eso no es innovación, en todo caso es correr para llegar donde otros ya llevan tiempo, pero dejemos esa parte por ahora.

muchos proyectos se abandonaban, porque la ayuda había que devolverla

Lo que constaté claramente es que esos proyectos no se desarrollaban si la subvención no era otorgada. Peor aún, cuando se trataba de ayudas a devolver, en plazos e intereses muy atractivos y completamente fuera de mercado, muchos proyectos se abandonaban, porque la ayuda “había que devolverla”. El mensaje era claro, el promotor no creía en su propia idea o capacidad para ejecutarla , monetizar o traccionar. Sólo esta dispuesto a intentarlo si “otros” pagan la fiesta, especialmente si se trata de dinero público.

Hace tiempo que ya no es excusa o culpa del Gobierno de turno. Hace tiempo que se acabó el llanto y toca asumir responsabilidades.

Por otra parte está el caso de la administración desde el punto de vista de la dinamización de proyectos digitales. Los ciudadanos somos para ellos una especie de “cliente cautivo”. Si necesitas un trámite DEBES hacerlo como ellos imponen, no hay plan B, no hay competencia ni servicio alternativo.

PROJECTFUNDING

De esta forma es muy muy complicado que se invierta en usabilidad, en optimizar procesos o en hacer sencillos los diferentes trámites e interacciones digitales con las diferentes administraciones.

Bien, pensemos en esto, ¿y si son empresas privadas quienes compiten por ofrecer el mejor servicio? El más rápido, barato, usable, eficaz… Y cobren por él una tarifa asociada al servicio. Mientras que las administraciones públicas abren y ofrecen sus sistemas para ser consumidos por terceros, en libre competencia, con clientes no cautivos a los que hay que enamorar con un buen servicio.

es el cliente quien decide

Pongamos un ejemplo. Las zonas de aparcamiento controlado de las ciudades, las famosas zonas azules o verdes. ¿Por qué no permitimos que exista más de una APP que facilite el pago y control del tiempo de parking? De esta manera muchas empresas o desarrolladores podrían competir por dar el mejor acceso a la menor comisión posible. El ayuntamiento siempre cobrará el importe aprobado públicamente y el ciudadanos siempre tendrá la opción de ir a la versión pública, sin sobre coste.

En muchos países el pago de impuestos se hacen ya por entidades y canales privados, donde es el cliente quien decide el que desea utilizar.

Gustavo Medina del Rosario

Gustavo Medina

CEO - The Singular Factory S.L.
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