Vuelo Miami - París - Ginebra

Gustavo Medina del Rosario

Es muy sencillo ver las crisis a toro pasado. En la que hemos superado, un aspecto que algunos destacan es la total sorpresa para grandes expertos y conocedores. Poco “experto” la vio venir. Por otro lado, es cierto que destacan algunos visionarios, pero no es menos cierto que a diario leo “visionarios” que fallan estrepitosamente. Tampoco es complicado avisar ,avisar y avisar hasta que en alguna das en el clavo. Mientras no te cuenten las decenas que has fallado.

Imagino que de todo habrá, como siempre. Un caso actual es el proceso de brexit. Como parece que a corto plazo los agoreros no terminan de acertar y a medio y largo plazo pocos se atreven a predecir, me quedo con la opinión generalizada de que pocos saben lo que realmente va a ocurrir.

Pues bien, ahora voy yo y me enfrento a todo lo que he escrito hasta ahora en este artículo. Me voy a atrever a opinar sobre una de las crisis que creo que viene de verdad (no soy el primer visionario). La crisis del sector “retail“.

Poniendo por delante que mi perfil profesional está vinculado a las tecnologías de la información y, apoyándome en mi experiencia diaria en dos continentes sobre proyectos que se enfocan en catalizar los desencadenantes de esta crisis, que creo que llega, y empezando por Estados Unidos, apuesto que el sector de retail va a sufrir una transformación que afectará potencialmente a millones de puestos de trabajo de cualificación media-baja.

Durante la revolución industrial se temía que la sistematización de la producción eliminaría puestos de trabajo, con la robotización del sector del automóvil se pensaba igual. El resultado, sin embargo, fue justo el contrario. No solo aumentaban, junto con la capacidad de producción, sino que se desarrollaban otras industrias muy cualificadas. Al fin y al cabo alguien tendría que fabricar el robot.

En los Estados Unidos existe el mayor número de centros comerciales por habitante. Son un ecosistema curioso en el que aparecen como entornos clonados, con los mismos patrones en cuanto distribución de accesos y tipo de locales que lo componen. Para un lector que venga de esa industria, mis comentarios parecerán obvios, pero esta es, en mi opinión, una de las razones que más velocidad le da al proceso de degeneración de esos espacios. 

Generalmente unas pocas franquicias hacen de efecto llamada a esos centros y provocan la tracción necesaria que ayuda al resto del ecosistema, de menor tamaño, a integrarse y crecer. En realidad todos entendemos que el peso del negocio inmobiliario en los centros comerciales tiene tanto o más peso que la actividad comercial en sí.

Pues esta es la cosa: el comercio electrónico y la robotización que comienza a llegar a estas industrias hacen que muchas de las marcas “tractoras” estén cerrando tiendas y provocan un efecto dominó que acelera considerablemente la decandencia y/o cierre de estos tradicionales espacios. El cierre de locales de marcas de referencia, crea una devastadora espiral para los centros comerciales. No sólo hablamos de pérdidas de clientes que los visitaban atraídos por grandes cadenas, es muy frecuente la existencia de cláusulas que permite a los pequeños comercios cancelar su contrato de arrendamiento comercial cuando las grandes compañías lo hacen.

En marzo el sector retail perdió más de 29.000 puestos de trabajo, en febrero la torta fue de más de 30.000. Sólo las cadenas de ropa asumieron 5.800 de esos despidos. Y todo esto con un cierre esperado de 3.500 tiendas en los próximos meses. Y hablamos de gigantes como Macy’s, JCPenney y Sears (este último realmente agonizando…). El chiste no es pequeño, en la parte inmobiliaria hablamos de $48 billones (americanos, que son nuestros $48.000 millones) en créditos hipotecarios en riesgo.

La influencia del comercio electrónico en todo esto es bastante clara para el lector, quizás no lo sea tanto el proceso de robotización que comienza a emerger en sectores en los que no se le esperaba. Espero dedicar un artículo completo a este interesantísimo proceso, pero por ahora sólo un comentario introductorio:

Ya no hablamos sólo de los cajeros automáticos, que nos son a todos familiares y que en su momento representaron una amenaza al empleo que finalmente se materializó. Existe una start-up en San Francisco llamada Momentum Machines. Esta compañía crea pequeños robots y en este caso quiero hablar de uno que automatiza casi por completo la preparación de hamburguesas de calidad gourmet (Estados Unidos, hamburguesas… poco que añadir). A partir de carne fresca de buena calidad es capaz de cocinar diferentes tipos de terminaciones de la carne. Es capaz de producir cerca de 360 hamburguesas por hora, calentar los panes, cortar tomates y lechugas e incluirlos a partir de productos frescos y recién cortados. La empresa predica que con sus sistemas no hablamos de conseguir procesos y empleados eficientes, se trata de eliminarlos completamente.  En menos de un año el sistema queda completamente amortizado, ocupa 1/5 parte del espacio necesario para las actuales cocinas. Seguramente ahora surgirá al lector una lista enorme de “peros” y cuestiones alrededor de la robotización del sector servicios. Pero lo dejamos para un próximo artículo. 

Gustavo Medina del Rosario

Gustavo Medina

CEO - The Singular Factory S.L.
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